Tengo nombre y todos lo usan, sin embargo puedo proporcionar varias ayudas al olvido de mi existencia. Soy la materia que esta entre vos y los demas, soy el relleno, y a la vez el vacio, el silencio bicentenario que es complice de muchas muertes, los ochenta dias que alguien tardo en dar la vuelta al mundo, el segundo que te tomo enamorarte. Soy la vejez, la juventud, la muerte subita y la vida abriendose paso entre los deshechos. Soy y no soy, me miden como piensan que debe medirseme, me consideran, me dividen, y soy nada, pero soy todo.
Soy un viaje en ascensor, hasta el octavo piso, maletin en mano, ganas de fumar en el bolsillo del saco, junta urgente en la cabeza. La secretaria del gerente esta seca como siempre, con cara de block de hojas, de sobre de te vacio, de apunte de facultad recien comprado, con un ganchito en el extremo superior izquierdo, y ninguna lectura. la sala de reuniones, algunos grados mas fria que el resto del mundo, llena de tipos malvestidos y bienpagos, incompententes, desalineados, con olor a cafe y a tabaco, a imitacion de perfumes caros, a colectivo tren subte y caminata apresurada por la ciudad.
Soy un paria entre los reprobos, el motivo de su inferioridad, la razon viviente de que sean motivo de burla, el cancer del cancer y la cura de la cura. al fin el ascensor baja, las ganas de fumar estan ahora en mi mano derecha, que juega con la tapa de la cajita, mientras mi otra mano sostiene el encendedor y ansia usarlo. Suena el telefono, hablo, corto. Camino en circulos mientras inhalo y exhalo un humo que sin ser dulce ni rico me recorre en extasis, me devuelve la necesidad de hacer las cosas, de terminar las cosas y de empezar cosas nuevas. La charla telefonica que describio urgencias, la calma con que respondo a la urgencia me asusta, pero me conviene, por lo que pienso en otra cosa mientras me dirijo al banco, en mi auto, prendiendo uno con el otro, el que se esta terminando.
El ejecutivo de cuentas me atiende cordialmente como siempre, sorprendido de la cuantiosa suma a retirar, pero diligente, complaciente, lamebotas y otras cosas. salgo del banco, dos maletines, auto, otro cigarrillo, apresurada corrida hasta casa, cambio de maletines, y a la ruta.
Soy un ladron, el que causo la bancarrota, el que desaparecio con todo lo que desaparecio, el que paso por su casa y agarro dos maletines llenos de servilletas, antes de irse, de desaparecer, el que aviso que no iba a estar mas, pero no debian preocuparse de nada, todo estaba arreglado. Ahora soy algo, alguien, soy definible, medible, una constante en varias propiedades de la materia que me compone, tengo habitos, vicios, cuerpo, pulsion vital hacia el cumplimiento de mis deberes. Llego la hora de dejar de ser asi.
Soy empleado de un sector jerarquico en una empresa textil, soy un ladron, soy un canceroso terminal, un profugo de la justicia, y en poco tiempo, voy a ser eso, y tambien todo lo demas
Buscote ~
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No puedo volver a escribir si no te dedico unas líneas. El tema es encontrar
las palabas adecuadas, justas, sentidas que expresen el significado de este
po...
Hace 4 semanas
