... en tus páginas fui noche, abismo y mañana...

martes 23 de septiembre de 2008

Un perro con dos colas, un gato con cola larga, un elefante con dos trompas, un sentimiento que a dos embarga.

De modo que las cosas son asi, como son, como buscamos que sean. no se si somos merecedores de lo que tenemos, no se si tenemos lo que creemos tener, no se si lo que buscabamos es lo que obtuvimos, o el premio consuelo. Cada vez que te miro mil cosas pasan por mi cabeza y ninguna es del todo creible, ninguna podria ser todas las cosas que pasan por mi cabeza y describirte, por mas que esa descripcion te fuera fiel durante un tiempo equivalente a un suspiro, a alguno, cualquiera, de tantos suspiros que me arrancaron tus ojos, tus labios, tu ausencia. Por mas que fueras perfectamente perfecta durante la duracion de ese suspiro, y ese suspiro te describiera, no habria forma de perpetrar esa nulidad exasperante que tu perfeccion es, o que tu perfeccion seria, si fuera perfeccion, si fuera perfecta.
De este lado del silencio que nos separa, el clima es calido, medio nublado pero no ventoso aun. La cortina de humo te hace como siempre, pero no sin hacerte nada, te desarma y reconstruye igual a como sos en realidad. Da gusto observarte. De tu lado ignoro todo, ansio el conocimiento de las sensaciones que conlleva estar del mismo lado del silencio que vos, cuando vos estas ahi y el silencio es el tuyo, cuando no hay mas silencios que los nuestros.
De quien es la cortina de humo? quien pretende desaparecer en la confusion? estamos inmoviles, o, nos movemos maquinalmente pero no escapamos. Alguna vez me reasque la barba, y vos te arreglaste el pelo, no es incomodidad, no es hastio, a mi me picaba la barba y vos estabas despeinada. Todas las veces que ninguno de los dos se movio, nos mirabamos entre volutas y rosquillitas, espirales y nubes amorfas, entre mate y mate, entre silencio y silencio que son como dos aislamientos iguales pero distintos, entre sonido y sonido, que son como puertas hacia un solo lugar, todas las puertas, todos los lugares, una puerta, todos los lugares, todas las puertas, un solo lugar.
Hablamos de lugares un dia, o una noche. Supimos mucho durante un corto lapso de tiempo que fue nuestra perdicion. Lo importante es que hablamos, que el silencio dio lugar al ruido, lo importante es que estuvimos ahi para escuchar el ruido que haciamos y supimos de a dos eso que ya veniamos sabiendo de a uno desde hace rato. La puesta en comun me parecio satisfactoria, la satisfaccion me parecio comun.
Confio en poder conservar la soberania sobre mi silencio, hasta el dia en que la muerte venga a hacerse cargo de el, hasta que bien lo guarde por mi, endeble soldado, precoz hablador de pasados aun no esfumados, dilapidador de fortunas de conocimiento, secuaz del viento. Tu silencio me endominga las infulas, me reviste de importancia y lo sabés, pero no sabés que hay audibilidad en tu silencio y yo lo puedo hacer audible. Como ventanas tus ojos me dibujan las partituras de la musica que tus labios, de no estar sellados, soltarian para mi deleite, somos el agua y el aceite, o mas bien, yo soy algo asi como una piedra, y vos, algo asi como, como...

Como la mugre que a esa piedra, le pega el transitar de tanta, tanta gente